Nuevas perspectivas para la sociedad gracias a las redes sociales
El evento contó con la participación vía Twitter, en el que los participantes mostraron diferentes posiciones sobre el futuro de la ciudadanía y la web 2.0
En un encuentro de tecnología, creatividad, ocio y cultura digital en red, que se organiza anualmente en España, se presentó Alex Puig, experto en redes sociales, creador del servicio Twitterexperts (una comunidad en la que se puede consultar a expertos en distintas materias a través de Twitter) y fundador de ShooTolls (desarrolladora de herramientas para medición de resultados y utilización de las redes sociales). Campus Party tuvo la oportunidad de conocer las predicciones de este especialista en cuanto al futuro del mundo 2.0 y además debatir sus ideas a través del servicio Twitter.
A pesar de ser un poco catastrófico la manera de exponer sus pronósticos acerca del auge que representa el uso de redes sociales para la humanidad, se puede rescatar varias ideas de su discurso. En primer lugar, Puig vaticina que existe una enorme probabilidad de que a través de la web 2.0 se generen acciones en contra de los Estados y se reste importancia a los partidos políticos, pues los ciudadanos se podrían convertir en líderes de opinión con sólo organizarse. “La gente podría opinar si les gusta una ley o no con el botón de “me gusta”, explica el experto.
A esta línea de pensamiento siguieron predicciones en el cambio del sistema educativo — haciéndolo más autodidacta con herramientas tecnológicas y promoviendo la creatividad antes que la memoria— y en la forma de conocer a las personas y relacionarse entre sí.
Efectivamente el cambio de la sociedad gracias a las redes sociales sigue siendo discutible. Es por esto que en VicTEAMS creemos que el auge de la tecnología para la comunicación podría llevar a una nueva forma de organización social en la que la participación ciudadana sea la clave, pero no solo como una alternativa de expresión de ideales sino como una herramienta esencial para generar acciones, llamar a actividades pacíficas de calle y proponer proyectos funcionales para la sociedad, partiendo de las necesidades propias del ciudadano.